martes, 29 de septiembre de 2009

Latinoamérica como Caldo Político


Latinoamérica siempre ha sido a lo largo de su historia un lugar propicio para la efervecencia política, especialmente aquella que se dá en la forma tajante y determinante de revoluciónes y vuelcos sistemáticos. Desde sus inicios, los sectores criollos consideraron que la independencia sería el punto cúlmine de su simbiosis con la tierra: los americanos construirían una América para los americanos. Luego, esta relación de independencia llevaría a latinoamérica por las sendas del orgullo patrio, y la insurrección por todos medios para asegurar la unidad nacional e ideológica que se llevaba a modo de bandera. En este sentido, Latinoamérica siempre ha sido tierra de conflicto latente; si no contra un "enemigo común", el conflicto se hará de forma interna, pero asimismo seguirá siendo una lucha en bloques. Basta ver como la división siempre se ha dado en un orden político: aristocracia en contra de la burguesía, el empresario contra el empleado, capitalismo contra el socialismo: las ideologías que vienen tanto por influencia exterior como por necesidad de los pueblos al interior, siempre se manifestarán de forma contrastante y bilateral en esta, nuestra tierra austral, "mezcla única" en el mundo.

La Fusión del mundo

Un fenómeno que va avanzando a pasos agigantados es el de la homogenización de las culturas, que se refiere a la fusión o desaparición de algunas culturas para resultar una sola cultura mundial. Este fenómeno que ya se ve reflejado en algunas partes del planeta, como en ciertas partes del mundo occidental que van dejando de lado u olvidando su historia, sus ritos milenarios, sus fiestas originarias, etc.… para dar más importancias a otras ideas extranjeras.
Esta invasión o sustitución de cultura es provocada principalmente por los medios de comunicación, los que cada vez van teniendo mayor cobertura y mayor importancia dentro del mundo. La velocidad con que estos medios comunican todo el globo es impresionante pero el efecto negativo que tienen en las diferentes culturas es nefasto, ya que estos son controlados por las grandes superpotencias mundiales las que tiene su propia cultura pero que la transmiten directamente através de estos medios y se van fundiendo o aplastan a las pequeñas “culturas receptoras”.
Como por ejemplo, la cultura del consumo promovida por la gran superpotencia de Estados Unidos, la cual se ha erradicado por todo el mundo occidental desde los periodos de la Guerra Fría donde el mundo se dividió en dos bloques.

Lamentablemente este proceso se va viendo cada vez más en el mundo y la única forma de hacerle frente es que cada cultura no pierda su esencia, la que la caracteriza y diferencia de otras; sin que se aísle del mundo y tenga una interacción con las otras y no una fusión inminente con otras culturas.

lunes, 28 de septiembre de 2009

Fiestas Latinas como principal "recordatorio" de identidad latinoamericana

Generalmente se piensa que un latino al viajar fuera de su país de origen a otro fuera del “territorio Latinoamericano” va a perder toda su identidad y todo lo que es para mimetizarse con la cultura del país a donde llega. Puede ser que en algunos casos sea así pero no es el caso de las personas caribeñas residentes en Londres donde todos los años realizan un carnaval por la ciudad, específicamente en las calles del distrito de Notting Hill donde es invadida por carros alegóricos, gente disfrazada con llamativos atuendos, música caribeña y principalmente todo un ambiente latino que hace recordar a todos los latinoamericanos que no se olviden de su identidad a pesar de habitar en otro país con una sociedad y cultura diferente.
Es este espectáculo solo un ejemplo de todas las otras celebraciones que se realizan en Norteamérica, África, Asia o Europa las que hacen que los latinos residentes de estos lugares sientan su identidad latente dentro de ellos a pesar de la distancia que los separa de sus hogares.

Arte congelado


Desde la llegada a America en 1942, los pueblos latinos de Europa han desvalorizado y subestimado el arte originario de nuestro continente, aquel arte lleno de significados y misterios, que fue considerado como impuro y sacrílego. Era lo que nos identificaba como pueblo latinoamericano, pero esto se quedo congelado en el tiempo, ahora solo algunas pieza de arte representan lo que de verdad somos, un pueblo orgulloso y hermoso por sus costumbres y tradiciones que las cuales se han ido perdiendo cada vez mas con el contacto de las culturas ajenas a la nuestra.

domingo, 27 de septiembre de 2009

Globalización y su relación antagónica con Latinoamérica.


Si bien algunos podrían considerar que el efecto globalizador de los medios en nuestra contemporaneidad no habrían de ser sino algo natural en la historia “amalgamada” de Latinoamérica, hay que considerar grandes diferencias en ambos casos. Primeramente, en Latinoamérica se dio por una serie de causas histórico-culturales una suerte de síntesis, pero no una síntesis del todo destructiva, pues la raíz misma de la identidad americana, la conciencia de sus pueblos, continuó viva y fuerte a pesar de los intentos de culturalización radical, como la “españolización”. Así mismo, la propia tierra fue la moldeadora de sus habitantes: pronto, españoles, mestizos, y finalmente criollos, acabarían por ser nada más ni nada menos que americanos; andinos, caribeños, pacíficos, atlánticos, de la pampa y el desierto.

Hoy nos encontramos con una revolución “absorcionista” y arrolladoramente “regular”, una globalización mediática que aliena, enajena a los pueblos desde la conciencia. Tan solo basta ver la resolución del individuo para dejar de cuestionarse; identitariamente somos como niños; tabulas rasas que sin pasado ni noción clara de futuro aceptan de buena gana todo contenido que se les entregue; y claro, de este mismo modo, la barrera entre la ilusión de la prioridad, y la verdadera necesidad (en cada caso distinta) acaba de difuminarse. Si es que el progreso significa que el colectivo base su fuerza en el consumo, allá irán las naciones caminando tras la moda y la multinacional. No es de extrañarse que el estanco político que nos caracteriza de momento es esta misma alienación de nuestra realidad: olvidamos, o lo que es peor, ignoramos o desconocemos nuestras necesidades. No nos cuestionamos si es que el modelo que recibimos provino de nosotros o es copia de uno ajeno.

martes, 22 de septiembre de 2009

La Pérdida de lo Latino

Lo latino, que aún sobrevivía hasta lo ultimo de los 80' y 90', muere cada día por un germen que nació en antaño y que creció turbulentamente durante estos últimos veinte años. La gran mayoría de los países latinoamericanos sufre de una conversión de su gente a los falsos estereotipos de latinos creados por los estadounidenses. Y también sucede el paradigma de la imitación de lo extranjero. Una simple conversión paradójica, entre sentirse independientemente identificados y sentirse parte de un todo globalizado.

Durante epocas anteriores a las fases que se fueron solidificando en los 90' y 2000', existieron íconos claramente identificables de identidad latina. Como ejemplos más notables se puede considerar a Vargas Llosa, García Márquez con su libro "Cien años de Soledad", el filósofo Galeano, en Chile Volodia Teitelboim con "Un Joven del siglo 20", etc. La juventud de hoy en día, aunque suene cliché, se olvida de estas representaciones importantes y crea nuevas, que se ven corrompidas por la vision globalizada.


Felizmente se puede decir que aún se encuentran atisbos de identidad discretamente mezcladas con lo universal que representan significativamente la identidad latinoamericana. Esto se puede ver, tristemente, en la nueva espresión cultural popular que tiene latinoamérica. El reggaetón, aunque muestre casi lo peor de nosotros, es parte de nuestra cultura globalizada. Pero es superflua, sin valor cultural. Entonces es en esas fisuras culturales donde perdemos lo que es nuestro, y perdemos la forma de mostrar lo que es bueno de nosotros.

La “fama latina” en Europa.


En general, dentro del antiguo continente se reconoce a alguien proveniente de Latinoamérica como una persona que hace cualquier tipo de trabajo, que en general se ve normal y no se diferencia mucho de alguien originario de Europa. Pero en algunas partes puntuales de este continente, como ocurre en Suiza y España, se reconoce a un latino como una persona cochina y ladrona. Esta mala fama que se ve muy seguido en estos países solo se refleja en el mínimo de la población latinoamericana, y a causa de algunos europeos que la sobre-resaltan se convirtió en estereotipo de Latinoamérica.

Es en España donde existe una gran tasa de discriminación étnica por parte de españoles a extranjeros que no sean de Europa, así lo demuestra una encuesta divulgada por la Agencia de Derechos Fundamentales de la Unión Europea, la cual dio los siguientes resultados: un 58% de los Latinoamericanos entrevistados consideraron que la discriminación étnica o racial está extendida por el país, frente a un 54% de norteafricanos que afirmaron esta misma opinión.

Esta mala imagen ya esta siendo erradicada de las mentes de la gente ajena a Latinoamérica y está dando paso a otra imagen, una imagen de un continente mágico y al mismo tiempo misterioso y exótico. Habitado por personas iguales en muchos aspectos a los europeos pero con culturas diferentes que están siendo el centro de atención de muchas personas del antiguo continente.